viernes 28 de octubre de 2011

Manual para estar solo





Por Hector Ccahua:

Las malas intenciones
siempre son las buenas
cuando logran sus cometidos.
Cuando te libran, en buena cuenta,
del fastidioso adiós
o de la presencia de alguien que nunca debió estar allí

Ya se pasaron las épocas de la ruindad
de lo ligero
de lo malnacido
pero acaso
¿no hay siempre alguien de quien te deseas deshacer?
La persistencia no es necesariamente
una virtud que se aprecie
por completo
en los ojos de una mujer
que no entiende de eufemismos.

Tampoco lo es
destrozar un corazón femenino
con descortesías propias de un patán.
Este ya no es el momento,
entre otras cosas
por la comprensible razón
de que no existe ninguna calamidad que se compara
al de una mujer despechada.
Ten presente
tal advertencia.
No digas que no se te previno.

UNO
Sé cínico.
Que si se te acuse de algo
sea la mediocridad de tu amor
y tus desatenciones
y no por tu primitiva forma de tratar
a quien te entregó
las mejores semanas de su vida

No llegues tarde. De preferencia no llegues.
Déjala plantada.
Será un mensaje directo
a que el tiempo prefieres dejarlo
para mejores cosas
que estar con ella.

Discúlpate luego
y ten siempre a la mano
una excusa medianamente creíble.

Si no te queda remedio
sé aburrido
que no es lo mismo
que estés callado,
Habla,
habla de todo lo que jamás hablarías
en una buena reunión con tus patas
pero no le des espacio
para la réplica.
Sé tú el que dirija
el aburrido recuento de hechos sin importancia.
Adormécela con el impacto que tuvo
la tecnología de los ferrocarriles
en la revolución industrial
o cosa similar.

DOS
No te bañes una semana entera.
No necesitas estar presentable
ni oler a rosas
en este negocio
de dejar tu cama vacía.

Mientras caminas con ella
has ruido extraños con la garganta.
No la mires.
Intenta parecer normal.
Conversa sobre lo que no hiciste en el día.
Luego,
y sin aviso previo,
junta una cantidad generosa de espumarajo esposo en la boca,
exagera y emite un salivazo de campeonato
que termine embarrado en el pavimento.
Ojo, no a vista de ella
pero si quieres el éxito
has que lo note.
Repítelo cada tres cuadras.

TRES
Flirtea y si es posible,
ten una cita con otra flaca
busca de preferencia que sea una mujer atractiva y de bragas fáciles.
No se lo tienes que decir
verás que igual llegará a sus oídos
no compliques más las cosas
sólo muéstrate atento
no busques tener éxito
con tu nueva cita
sólo sé amable.
Después podrás volver
sobre ella,
ahora no,
no es un buen momento.

Echa por tierra todo tipo de bondad,
ternura, buenos sentimientos,
llamadas o correos electrónicos.
Sé despiadado con tus atenciones
muéstrate frío como un témpano
no frunzas el ceño
ni la dejes con la palabra en la boca.
Recuerda: nunca molesto
sólo frío.
Responde a sus reclamos con indolencia
y dile que todo está bien
y sonríe mientras lo digas.

Recurre al cinismo
y sólo al cinismo.
No necesitas de otra cosa.
Dile que no volverá a ocurrir
que ella tiene toda la razón,
prométele que todo va a cambiar a partir de ahora
o que ya no se repetirá
y dale un beso
que la convenza de ello.
Vamos, esfuérzate un poco.
No es tan difícil.

CUATRO
Identifica sus creencias,
sus anhelos de vida
su fe
y luego emite juicios sobre ellos
como si no te importaran
o incluso diciendo que cómo es posible
q haya gente cojuda
q aún crea en cosas como esas.
No seas evidente en este punto (apela a esa capacidad de demencia temporal
que cada uno posee)
y pisotéalos sin asco.
Luego podrás volver en razón si deseas
pero antes
sé brutal.

Radicaliza tu estilo de vida.
Embriágate tres veces por semana,
celebra la desgracia ajena,
búrlate del amor,
de sus muertos
de aquella desesperación
por quedarse sola que cada mujer alberga (aunque lo nieguen)
Y si te queda tiempo
invítale un trago
y buscar armar lío
o romperle la cara
a alguien más indefenso que tú

CINCO
Deja siempre abierta
la posibilidad de una reconciliación.
Muéstrate dispuesto a mejorar
a fingir arrepentimiento
a que las cosas pueden cambiar,
pero sé pésimo en la cama
termina lo más rápido que puedas
ve directo al punto
busca la gratificación genital inmediata,
nada de jueguitos previos.
Luego baja la cabeza
di que lo sientes
y muéstrate decepcionado contigo mismo
Verás que no tendrá cara
Para hacerte ningún reproche. Créeme.

Ahórrate los pleitos
aceptando toda la culpa.
Luego despídete presuroso
diciendo que llegarás tarde a tu partido semanal de full-vaso
Ella sabrá entender.
Nuevamente,
no recurras al enojo
Refúgiate en la más dulce e indiferente
Sonrisa de conciliación
y mírala con ternura.
No olvides siempre sonreír.

Culminación
Luego de una semana
de estricto respeto por los lineamientos estipulados
y gran disciplina en los tiempos y acciones,
serás cordialmente expectorado
y echado de su lado
con más pena que odio
y podrás declararte formalmente
un hombre libre
un hombre libre y afortunado
un hombre libre, afortunado y fuera de todo riesgo.
Ve y disfruta.
No te ahorres placer alguno
y si te queda tiempo, jamás vuelvas a cruzar palabra con la misma mujer
Que acabas de desterrar.
No vale la pena ser tan idiota.

Advertencia
Como todo manual
este no es infalible.
Se han registrado algunas personalidades
de origen patológicas
que en lugar de sentirse repelidas por los métodos arriba mencionados
se ven fuertemente atraídas
por esa especie de masculinidad grotesca y cavernaria
que desadormece la imagen paternal introyectada en la infancia.
Se tratan de casos no tan excepcionales
por lo que si corres con esa suerte
que dios te ampare.
Como último recurso
Siempre quedan los métodos clásicos que podrían ayudarte
aun cuando la fatiga de lo ya usado
arruina nuestra creatividad.
En todo caso,
Igual,
Buena suerte.