Por Hector Ccahua:
Las
malas intenciones
siempre
son las buenas
cuando
logran sus cometidos.
Cuando
te libran, en buena cuenta,
del
fastidioso adiós
o
de la presencia de alguien que nunca debió estar allí
Ya
se pasaron las épocas de la ruindad
de
lo ligero
de
lo malnacido
pero
acaso
¿no
hay siempre alguien de quien te deseas deshacer?
La
persistencia no es necesariamente
una
virtud que se aprecie
por
completo
en
los ojos de una mujer
que
no entiende de eufemismos.
Tampoco
lo es
destrozar
un corazón femenino
con
descortesías propias de un patán.
Este
ya no es el momento,
entre
otras cosas
por
la comprensible razón
de
que no existe ninguna calamidad que se compara
al
de una mujer despechada.
Ten
presente
tal
advertencia.
No
digas que no se te previno.
UNO
Sé
cínico.
Que
si se te acuse de algo
sea
la mediocridad de tu amor
y
tus desatenciones
y
no por tu primitiva forma de tratar
a
quien te entregó
las
mejores semanas de su vida
No
llegues tarde. De preferencia no llegues.
Déjala
plantada.
Será
un mensaje directo
a
que el tiempo prefieres dejarlo
para
mejores cosas
que
estar con ella.
Discúlpate
luego
y
ten siempre a la mano
una
excusa medianamente creíble.
Si
no te queda remedio
sé
aburrido
que
no es lo mismo
que
estés callado,
Habla,
habla
de todo lo que jamás hablarías
en
una buena reunión con tus patas
pero
no le des espacio
para
la réplica.
Sé
tú el que dirija
el
aburrido recuento de hechos sin importancia.
Adormécela
con el impacto que tuvo
la
tecnología de los ferrocarriles
en
la revolución industrial
o
cosa similar.
DOS
No
te bañes una semana entera.
No
necesitas estar presentable
ni
oler a rosas
en
este negocio
de
dejar tu cama vacía.
Mientras
caminas con ella
has
ruido extraños con la garganta.
No
la mires.
Intenta
parecer normal.
Conversa
sobre lo que no hiciste en el día.
Luego,
y
sin aviso previo,
junta
una cantidad generosa de espumarajo esposo en la boca,
exagera
y emite un salivazo de campeonato
que
termine embarrado en el pavimento.
Ojo,
no a vista de ella
pero
si quieres el éxito
has
que lo note.
Repítelo
cada tres cuadras.
TRES
Flirtea
y si es posible,
ten
una cita con otra flaca
busca
de preferencia que sea una mujer atractiva y de bragas fáciles.
No
se lo tienes que decir
verás
que igual llegará a sus oídos
no
compliques más las cosas
sólo
muéstrate atento
no
busques tener éxito
con
tu nueva cita
sólo
sé amable.
Después
podrás volver
sobre
ella,
ahora
no,
no
es un buen momento.
Echa
por tierra todo tipo de bondad,
ternura,
buenos sentimientos,
llamadas
o correos electrónicos.
Sé
despiadado con tus atenciones
muéstrate
frío como un témpano
no
frunzas el ceño
ni
la dejes con la palabra en la boca.
Recuerda:
nunca molesto
sólo
frío.
Responde
a sus reclamos con indolencia
y
dile que todo está bien
y
sonríe mientras lo digas.
Recurre
al cinismo
y
sólo al cinismo.
No
necesitas de otra cosa.
Dile
que no volverá a ocurrir
que
ella tiene toda la razón,
prométele
que todo va a cambiar a partir de ahora
o
que ya no se repetirá
y
dale un beso
que
la convenza de ello.
Vamos,
esfuérzate un poco.
No
es tan difícil.
CUATRO
Identifica
sus creencias,
sus
anhelos de vida
su
fe
y
luego emite juicios sobre ellos
como
si no te importaran
o
incluso diciendo que cómo es posible
q
haya gente cojuda
q
aún crea en cosas como esas.
No
seas evidente en este punto (apela a esa capacidad de demencia temporal
que
cada uno posee)
y
pisotéalos sin asco.
Luego
podrás volver en razón si deseas
pero
antes
sé
brutal.
Radicaliza
tu estilo de vida.
Embriágate
tres veces por semana,
celebra
la desgracia ajena,
búrlate
del amor,
de
sus muertos
de
aquella desesperación
por
quedarse sola que cada mujer alberga (aunque lo nieguen)
Y
si te queda tiempo
invítale
un trago
y
buscar armar lío
o
romperle la cara
a
alguien más indefenso que tú
CINCO
Deja
siempre abierta
la
posibilidad de una reconciliación.
Muéstrate
dispuesto a mejorar
a
fingir arrepentimiento
a
que las cosas pueden cambiar,
pero
sé pésimo en la cama
termina
lo más rápido que puedas
ve
directo al punto
busca
la gratificación genital inmediata,
nada
de jueguitos previos.
Luego
baja la cabeza
di
que lo sientes
y
muéstrate decepcionado contigo mismo
Verás
que no tendrá cara
Para
hacerte ningún reproche. Créeme.
Ahórrate
los pleitos
aceptando
toda la culpa.
Luego
despídete presuroso
diciendo
que llegarás tarde a tu partido semanal de full-vaso
Ella
sabrá entender.
Nuevamente,
no
recurras al enojo
Refúgiate
en la más dulce e indiferente
Sonrisa
de conciliación
y
mírala con ternura.
No
olvides siempre sonreír.
Culminación
Luego
de una semana
de
estricto respeto por los lineamientos estipulados
y
gran disciplina en los tiempos y acciones,
serás
cordialmente expectorado
y
echado de su lado
con
más pena que odio
y
podrás declararte formalmente
un
hombre libre
un
hombre libre y afortunado
un
hombre libre, afortunado y fuera de todo riesgo.
Ve
y disfruta.
No
te ahorres placer alguno
y
si te queda tiempo, jamás vuelvas a cruzar palabra con la misma mujer
Que
acabas de desterrar.
No
vale la pena ser tan idiota.
Advertencia
Como
todo manual
este
no es infalible.
Se
han registrado algunas personalidades
de
origen patológicas
que
en lugar de sentirse repelidas por los métodos arriba mencionados
se
ven fuertemente atraídas
por
esa especie de masculinidad grotesca y cavernaria
que
desadormece la imagen paternal introyectada en la infancia.
Se
tratan de casos no tan excepcionales
por
lo que si corres con esa suerte
que
dios te ampare.
Como
último recurso
Siempre
quedan los métodos clásicos que podrían ayudarte
aun
cuando la fatiga de lo ya usado
arruina
nuestra creatividad.
En
todo caso,
Igual,
Buena
suerte.





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